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Blog MOM

"Ahorrar no es solo guardar, sino saber gastar".



Esta frase la escuché o leí en algún lugar y pudo ser dicha por un experto en finanzas, o por una mamá, que es lo mismo.

Desde niños nos propusieron la ruta del ahorro y el buen manejo del dinero y en general de los recursos. "No hay que gastar más de lo que se gana", “el dinero no crece en los árboles”, "ahorra para un día lluvioso". La sabiduría popular y, sobre todo los consejos de nuestros padres fueron la base de un aprendizaje financiero que iba tomando mayor interés en la medida que crecíamos y nuestras responsabilidades aumentaban. De pronto dejó de ser “gastar bien lo que nos dan” para convertirse en “invertir bien lo que producimos”. La educación financiera es un tema vital en la actualidad, pues cada vez son más quienes enfrentan problemas económicos por falta de conocimientos básicos, por eso adquirir este tipo de habilidades financieras desde una edad temprana es fundamental para tomar decisiones responsables sobre sus finanzas personales.



Hoy en día es normal alegrarse por encontrar un billete olvidado en un bolsillo, y hasta envidiable, pero hay que ir más allá. Es muy importante involucrarnos en las dinámicas financieras, fortaleciendo nuestro conocimiento en ahorro, inversión, gastos, manejo del presupuesto, y estableciendo objetivos realistas e inteligentes en el presente y a futuro.

El tema puede ser aburrido –o no-, aunque necesario. Aquí hay tres consejos fáciles de seguir:


1. La primera regla para manejar tu dinero es saber cuánto tienes y en qué lo estás gastando. Haz un presupuesto y asegúrate de que tus gastos no superen tus ingresos.


2. Es importante tener un fondo de emergencia para situaciones inesperadas, como una reparación del auto o una visita al médico. Siempre es mejor estar preparados.


3. Si tienes un poco de dinero extra, ¡inviértelo! Puede ser en acciones, bonos, fondos, CDT o incluso en bienes raíces. Recuerda siempre investigar antes de invertir.

Además, con los medios actuales de información, canales digitales, redes sociales y más, es evidente la inmediatez para encontrar temas relacionados con educación financiera, opiniones de especialistas y “especialistas”. Correrá por cuenta de cada uno de nosotros el interés y la responsabilidad con la que hagamos esa búsqueda. Y claro, siempre tendremos la opción más confiable de todas, los consejos oportunos y acertados de mamá, nuestra primera fuente incondicional de recursos, y asesora en finanzas para el resto de nuestra vida.

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